Levee y Mercy Corps se han juntado para ayudar a los refugiados venezolanos en Colombia a encontrar buenas oportunidades de contratación y eliminar las barreras en el proceso con ayuda de la tecnología.

 

Más de 20 millones de personas en América Latina no tienen trabajo. Los números son más alarmantes principalmente si consideramos los jóvenes de 14 a 25 años, las mujeres y las personas que sólo hayan alcanzado la educación secundaria o un nivel educativo inferior. Estas personas frecuentemente son discriminadas (a veces inconscientemente) en el proceso formal de contratación, por eso, cuando logran encontrar un trabajo, lo más probable es que sea una oportunidad informal, sin contrato o derechos de seguridad social. Estos trabajos casi siempre son de alto riesgo y no ofrecen buenas oportunidades para el desarrollo de las habilidades del trabajador.

América Latina en general siempre ha sufrido con el tema del desempleo, pero con la crisis humanitaria, política y económica que sigue Venezuela, 4 millones de personas han huido del país buscando una nueva oportunidad de vida en los países vecinos. La ONU estima que habrá 5,3 millones de refugiados venezolanos para fines de 2020, llevando la capacidad de los vecinos de Venezuela hasta sus límites. Colombia ha recibido la mayor cantidad de venezolanos hasta ahora, casi 1,5 millones de personas llegan para establecerse en lugares que muchas veces ya luchan contra la pobreza y la falta de oportunidades.

El desempleo se ha vuelto un desafío muy grande y buscar una solución es aún más urgente dado el rápido avance de la tecnología. Los avances están eliminando algunos trabajos, pero igual también están construyendo profesiones que no existían antes. Uno de los mayores desafíos en este mercado que cambia rápidamente es eliminar las barreras en el proceso de búsqueda y contratación.

Muchas veces, las personas que buscan oportunidades de trabajo y los empleadores simplemente no se encuentran. Aquellos que trabajan por cuenta propia o forman parte de la economía informal pierden mucho tiempo buscando su próximo trabajo y casi siempre no logran encontrar una buena oportunidad. Y las empresas que buscan contratar para puestos de nivel de entrada o de baja calificación pasan una cantidad considerable de tiempo en el proceso de contratación, y aún experimentan una alta rotación de empleados, ya que no encuentran candidatos con las habilidades adecuadas para el trabajo.

Es muy importante reducir las barreras del empleo y es un desafío que necesita atención. Levee tiene como objetivo reinventar la productividad y el futuro del trabajo con el uso de inteligencia artificial y aprendizaje automático para conectar a los trabajadores informales no calificados con trabajos formales.

Levee valida las habilidades, el historial laboral y otras informaciones personales importantes del candidato para crear un perfil completo. Luego, el algoritmo de la empresa analiza los predictores de rendimiento más relevantes, incluso la ubicación geográfica, y conecta al candidato directamente con una lista de mejores oportunidades de trabajo para él, lo que le permite programar una entrevista. El proceso es sencillo para los posibles empleados y empleadores.

Con nuevas tecnologías, métodos y datos, los productos de Levee aportan inteligencia al proceso de decisiones, ayudando a las empresas a reducir US $100 millones que fueron perdidos por la baja productividad en sus operaciones. La solución de Levee contribuye a democratizar el acceso a las oportunidades laborales para cualquier persona, en cualquier lugar y en cualquier momento.

Con nuevas tecnologías, la solución de Levee es traer un impacto social y económico muy grande a las empresas, las personas y el mundo: acortando las distancias desde el hogar al trabajo, ayudando a aumentar la productividad y mejorando la calidad de vida de millones de trabajadores.

Por eso, Levee y Mercy Corps se han juntado para ayudar a los refugiados venezolanos en Colombia a encontrar los empleadores y lograr un trabajo formal para así empezar una nueva vida, una nueva historia.

Lo que más dicen los venezolanos en Colombia es que lo primero que necesitan es un trabajo, porque sin trabajo no hay dinero, no hay comida, medicinas ni refugio. Pero tener un trabajo es más que una forma de ganar dinero, es una oportunidad de crecimiento y de conocimiento. Tener un trabajo formal ayuda a la persona a entender más de la propia vida, de sus objetivos y su identidad. Detrás de las sorprendentes estadísticas de desempleo hay historias humanas: historias de personas que no pueden realizar su máximo potencial y de grandes cantidades de talento perdidos.

La búsqueda de empleo nunca es fácil, pero queda aún más difícil cuando la persona es obligada a huir de su propia casa y empezar otra vez lejos de su cultura. Encontrar trabajo fuera de su propio país es un desafío que muchos venezolanos han intentado lograr. Por eso es necesario facilitar las conexiones entre los candidatos y los empleadores. Con ayuda de la tecnología, ayudamos a miles de refugiados a encontrar lo que necesitan para reconstruir sus vidas.

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