Prácticas de equidad de género en el mercado de trabajo son esenciales en la lucha contra la desigualdad. Algunas acciones fueron destacadas en la reunión.

 

Jacob Rosenbloom, CEO de LEVEE, e Ivana Mozetic, VP de Comunicación y Marketing, participaron en la 63ª Sesión de la Comisión sobre la Situación de las Mujeres (Commission on the Status of Women) del 19 al 22 de marzo de 2019 en Nueva York, realizado por la ONU Mujeres. El segundo mayor evento anual en el calendario de la Organización de las Naciones Unidas, durante la reunión se abordó el tema “Protección social, Servicios Públicos e Infraestructura”. La delegación en la ONU, con ejecutivos brasileños, fue organizada por Adriana Carvalho, gerente en el área de empoderamiento económico y relaciones con empresas de la ONU Mujeres.

En la ocasión, las principales acciones colocadas en práctica por la ONU Mujeres en los últimos años fueron destacadas, entre las cuales están incluidas las campañas para la igualdad salarial, contra el acoso sexual y para la extensión de la licencia maternidad. Actualmente, ya existen 1.200 empresas en el mundo que utilizan la herramienta de análisis de desigualdad de género del Women’s Empowerment Principles (WEP´s), un acuerdo de protagonismo femenino de la ONU, del cual LEVEE es signataria. Proyectada con un enfoque de negocios para ayudar a las empresas a evaluar el desempeño de igualdad de género en el trabajo, en el mercado y en la comunidad.

 El CEO de LEVEE, Jacob Rosenbloom, participó en la sesión plenaria “Youth in the Changing World of Work” y enfatizó que la promoción de la equidad debe ser puesta en práctica en todos los sectores de una empresa.

“Tener responsabilidad social no se limita a eliminar los prejuicios en el momento de la contratación, sino a ser conscientes de la necesidad de impulsar la equidad, de primar por la transparencia en los procesos, en la creación de políticas de inclusión de las mujeres en todas las etapas selectivas, incluso para cargos de liderazgo, para propiciar un ambiente y una rutina de trabajo adaptable a las diferentes necesidades, para garantizar que los ambientes no sean tóxicos para la convivencia”, ejemplifica Jacob Rosenbloom.

Tener esta responsabilidad, cree el ejecutivo, implica crear mecanismos para atraer profesionales competentes, con potencialidades y habilidades que sean absolutamente relevantes pero que, en los procesos convencionales de selección o de reclutamiento, son ignoradas, desechadas. 

“Tener responsabilidad social es luchar para atenuar las desigualdades que, en el mercado, terminan siendo generalizadas. Y en un ambiente corporativo que requiere el mayor crecimiento posible de las empresas en el menor tiempo, hacer esto tiene un precio. Tuvimos que asumir el costo de crecer de una manera no tan veloz para honrar nuestros principios. Pero lo más interesante es que, en vista de la robustez de los resultados que estamos cosechando ahora, lo que ya imaginábamos se está concretizando. Comprobamos en la práctica lo que los estudios indican: existe una relación directa entre diversidad y rendimiento”, evaluó.

En LEVEE, la participación equitativa de las mujeres ya comienza entre las inversionistas – Bedy Yang y Laura González, pasando por liderar, el departamento de marketing, las políticas de la empresa y también, el desarrollo del sistema.

También participaron en el mismo panel, que fue moderado por Jessica Bocardo, Directora del Boston Consulting Group, Matthieu Cognac, especialista sénior de la International Labour Organization, Alice Clavel, profesora jefa de Le Wagon, Jesse Haines, Directora del proyecto Grow with Google y Kathleen Noreau, del Foro Económico Mundial.

Ivana Mozetic, VP de Comunicación y Marketing de LEVEE, refuerza que la plataforma LEVEE elimina los prejuicios contenidos en los procesos tradicionales de contratación. “Nuestra misión, además de mejorar los índices de performance específicas de contratación de la mano de obra operacional, es contribuir para aumentar la consciencia de todo el ambiente corporativo, no sólo en relación con la equidad de género, sino también para las demás minorías cualitativas. Tenemos la oportunidad y el privilegio de desarrollar y aplicar la tecnología con un propósito: evitar que se perpetúe la desigualdad del pasado”.

Sin embargo, todavía hay mucho por avanzar. La ONU Mujeres estima que, incluso con las mejoras, la equidad de género en el medio corporativo no será alcanzada en los próximos 200 años. El objetivo principal para 2019 fue aumentar por 30% la presencia de las mujeres en los puestos C-level, de gestión estratégica, consejos y los demás puestos de liderazgo, apoyar la creación de leyes que garanticen una equidad salarial y que apliquen sanciones a las empresas que no las cumplan, logrando que el tema de la equidad de género se destaque en el plan de negocios de las compañías.

Los estudios indican que las nuevas tecnologías son un desafío en el campo de la empleabilidad, pero también representan oportunidades. Un estudio de Gartner señala que las innovaciones tecnológicas excluirán, en los próximos años, 1,8 millón de puestos de trabajo tradicionales. Al mismo tiempo, según la misma encuesta, se crearán 2,3 millones de nuevos empleos.

La embajadora para cuestiones de género en la Unión Europea, Mara Marinaki, comentó que el índice de empleabilidad de las mujeres de 18 a 25 años es de apenas 20%, el más bajo entre todas las franjas etarias. “Además, sólo una de cada tres mujeres ocupa puestos de liderazgo o puestos sénior. En el medio político, la presencia todavía es pequeña. Creemos que es necesario estudiar la utilización de cuotas para aumentar el número de mujeres en la política”, dijo.

Isabelle Durant, diputada belga y Secretaria General adjunta de la Conférence des Nations Unies sur le Commerce et le Développement, (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desenvolvimiento), destacó el hecho de que las mujeres están poco representadas en el segmento de tecnología. “Las nuevas tecnologías están transformando constantemente la forma en que vivimos, lo que representa una oportunidad para mejorar las condiciones de varios aspectos de la humanidad. Lo que precisamos preguntarnos es cómo estas innovaciones afectarán el mundo del trabajo de las mujeres, porque los algoritmos y el software son programados principalmente por hombres”, cuestionó.

Isabelle también mencionó el hecho de que BB DTVM, empresa que administra los fondos de inversión de los clientes de Banco do Brasil, es el primer fondo con compañías controladas por mujeres, negociado en la Bolsa de Valores. Y presentó un caso de Malasia, que abrió un programa de incentivos de capital de riesgo exclusivamente para mujeres. “Invertir en negocios creados por mujeres no es solamente lo correcto, sino también lo más inteligente. 63% de las empresas comandadas por mujeres entre esas empresas de Malasia muestran resultados superiores”, comentó.

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