El ejecutivo cuenta cómo mejoró los principales KPI´S de reclutamiento (absentismo, rotación y tiempo de contratación) además de encontrar profesionales con el perfil “Rappi”, con la ayuda de LEVEE

Centrada en las grandes compañías, la plataforma LEVEE ha ayudado a docenas de empresas brasileñas a aumentar su productividad y a reducir los costos, tornando los procesos de reclutamiento y selección más ágiles y asertivos. Rappi, una empresa colombiana que recientemente se convirtió en una empresa unicornio y que está revolucionando la forma de comprar, es una de las compañías que sacan provecho de esta solución. Para descubrir cómo LEVEE se tornó más eficaz en estos procesos en la multinacional, conversamos con Felipe Grossi, Head de Operaciones de Mercados Brasil de Rappi. Grossi contrató el sistema para optimizar el tiempo de los empleados que participaban en la contratación y también para reducir la rotación de los empleados.

“El proceso para encontrar profesionales más adecuados era lento y, después de ser contratados, continuamos enfrentándonos con problemas de rotación y productividad. Creo que la mayor dificultad era la de definir un perfil ideal para las funciones para las que estábamos ofreciendo las vacantes, que tenían características menos convencionales que las disponibles en el mercado y que exigían del empleado una postura más disruptiva”, explica.

“Al comparar los candidatos preseleccionados por el algoritmo LEVEE con los que provienen de otras fuentes, los seleccionados, por medio de la plataforma, presentaron un nivel más alto en las competencias más importantes para las vacantes. Esto tuvo como resultado un reclutamiento más eficiente y asertivo, y también ha traído resultados interesantes a medio y a largo plazo, como una mejor adaptabilidad a la función y menores índices de absentismo, rotación y productividad”- Felipe Grossi, Head de Operaciones de Mercados Brasil de Rappi

Para el ejecutivo, una gran parte de los problemas de las empresas relacionadas con el contingente operativo podrían ser atenuados y hasta resueltos, perfeccionando el sistema de reclutamiento.

“Además de economizar horas de selección, las empresas también reducen los gastos con entrenamiento, acompañamiento de las demandas y de problemas eventuales con los empleados poco adaptados al trabajo y desincentivados”, añade.

Grossi cree que los sistemas complejos que utilizan inteligencia artificial y Machine Learning serán una tendencia y, además, trascenderán los primeros motivos que sirvieron de base para su contratación.

“Creo que van a expandir el campo operativo y serán utilizados también para funciones más complejas, ayudando a las empresas a encontrar y a conocer los candidatos que realmente necesitan”, concluye.

Con un enfoque similar, el periódico A Tarde, uno de los principales diarios del Noreste, publicó el domingo pasado un artículo súper interesante con números de LEVEE y una entrevista con nuestro CEO. Lea el artículo en su totalidad y, a continuación, el enlace para la edición digital y la página impresa.

La tecnología ayuda a reintegrar al trabajador al mercado laboral.

No es ninguna novedad que el avance de las tecnologías y la popularización de la Internet estén colaborando para que varios procesos, previamente realizados por personas, puedan ser realizados por las computadoras. Estas realidades se encuentran desde las grandes maquinarias de las fábricas de vehículos, por ejemplo, hasta la simple computadora que se usa en las residencias. Un ejemplo de este avance es la facilidad que tienen las personas que están desempleadas de ser seleccionadas para una vacancia de empleo sin precisar salir de casa.

Según una encuesta realizada por LEVEE, startup que utiliza la inteligencia artificial para aumentar la productividad de las empresas, en los últimos 11 meses de 2018, 87% de las personas que lograron ingresar al mercado de trabajo fueron contratadas por medio de la inteligencia artificial (IA).

Esto puede suceder gracias a los algoritmos, que pueden ser considerados como tareas de cálculos matemáticos, procesamiento de datos y organización de información. Es decir, un conjunto de cálculos capaces de alcanzar un objetivo o trazar una línea de investigación, como, por ejemplo, indicar para una empresa una persona que se ajuste a su perfil de empleados. Estos cálculos también son conocidos como algoritmos estructurados.

Sin embargo, no siempre fue así. También existen los algoritmos no estructurados. De acuerdo con el profesor de ciencia de la computación de la Universidad Federal de Bahía (Ufba), Tiago Januário, el algoritmo es un conjunto bien definido de instrucciones, libres de cualquier tipo de ambigüedad, que deben ser seguidas con el objetivo de realizar una tarea.

“Dicha tarea puede ser, en muchos casos, una actividad cotidiana, como conducir un vehículo, vestirse, preparar alguna receta para su torta favorita, completar un formulario, etc. Con las computadoras, hubo una resignificación del término. La operación de algoritmos se puede ser fácilmente asociada al funcionamiento de una rutina con etapas bien definidas”, explica.

“Los libros de historia de las computadoras mencionan que los arqueólogos han encontrado tablas de arcilla, del año 300 antes de Cristo, con instrucciones sobre cómo controlar el stock de alimentos. Con la evolución del ábaco, el desarrollo del álgebra y la utilización de símbolos para representar las informaciones, los algoritmos tomaron el formato de rutinas que son las que conocemos actualmente. Uno de los principales hitos en la evolución de los algoritmos ocurrió después de la revolución industrial, donde fue necesario configurar máquinas para realizar tareas más complejas y repetitivas dentro de los centros de producción”, completa Tiago Januário.

 

Hasta 500 factores

La utilización de los algoritmos para ayudar a una persona a conseguir un empleo ocurre por medio de la unión de las tres unidades involucradas: la empresa que crea el algoritmo, la empresa interesada en usar esta tecnología y la persona interesada en conseguir el empleo.

Según el CEO y fundador de LEVEE, Jacob Rosenbloom, los algoritmos desarrollados para este propósito generalmente analizan hasta 500 factores de los candidatos inscritos, que van desde las expectativas previas hasta su personalidad.

“Para que esto acontezca, hacemos un estudio profundo de la empresa interesada. Detectamos los perfiles que la empresa generalmente contrata y cómo funciona el trabajo. Así, logramos desarrollar un cálculo de búsqueda del candidato más adecuado para aquella empresa“, comenta Jacob.

El intermediario entre las empresas y el candidato ocurre por medio de un sitio de búsqueda de empleo que utiliza la inteligencia artificial. Anayara Oliveira, de 21 años, de São Paulo, consiguió un trabajo como asesora de ventas para las tiendas Pernambucanas, en São Paulo después de inscribirse en un sitio web de vacantes.

Según Anayara, ella fue a una tienda física, pero le informaron que la selección sería por medio de la Internet. “Todo fue muy rápido. Llegué a casa, me inscribí en el sitio web de vacantes y al otro día ya me llamaron para una selección”, comenta la asesora de ventas.

Anayara pasó dos meses entregando su currículo en las tiendas y no logró conseguir trabajo. Para ella, la tecnología es un factor muy importante para ayudar a las personas a lograr entrar en el mercado de trabajo más fácilmente.

“Es un proceso muy simple. Usted accede el sitio web de vacantes y coloca todos sus datos allí. Ellos le hacen varias preguntas, desde las básicas, como el nombre y la edad, hasta sus últimos empleos, sus experiencias profesionales, esas cosas”, apunta Anayara.

Según el analista de sistemas de Soft Line Consultoría en Sistemas de Información, Sandro Lisboa, la recopilación de estos datos en el sitio sirven de base de apoyo a los algoritmos para encontrar el perfil considerado ‘ideal’ para la vacante disponible. “Basado en este modelo, el algoritmo, por medio de cálculos y fórmulas, puede seleccionar un cierto número de candidatos adecuados para la vacante”, explica el analista de sistemas.

En Brasil, actualmente, más de mil empresas utilizan los algoritmos para contratar a sus empleados. Para Sandro Lisboa, la inteligencia artificial tiende a avanzar cada vez más y a ocupar más espacios en el futuro. “Como ejemplo, podemos mencionar cuando vamos al mercado e informamos nuestro NIF, recibimos una factura electrónica (NFCe). El gobierno sabe exactamente el producto que usted compró debido al NCM (nomenclatura común del Mercosur). El hecho de que sea utilizada para el mercado de trabajo es apenas uno de los pasos rumbo al futuro”, concluye el analista de Soft Line.

 

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